Tres tíos con micrófonos baratos y un día fijo: los jueves a las nueve de la noche. Paco Anes, Manolo Aguado y yo, Ricardo Hoyos. Entre diciembre de 2011 y noviembre de 2013 hicimos 48 programas hablando de lo que entonces llamábamos social media, que era una forma fina de decir que internet estaba cambiando la manera de vender y casi nadie sabía todavía cómo.
Se emitía en directo por Google+ Hangouts. Sí, Google+. Media audiencia entraba por el hashtag #SMPodcast en Twitter, la otra media llegaba tarde y lo escuchaba en iVoox. La web era un Blogger con fondo negro. El presupuesto, cero. Las ganas, todas.
Hablábamos de SEO, de Google Calendar y Trello como si fueran ciencia ficción, de la ley de cookies recién salida del horno, y traíamos invitados que sabían más que nosotros. Se aprendía haciendo, en voz alta y delante de la gente.
El mismo, con más canas. Llevo una tienda online de materiales, vendo azulejos, y no soy gurú de nada: lo que sé lo aprendí porque lo necesitaba mi negocio. Hoy me paso el día haciendo con inteligencia artificial lo que en 2012 hacíamos a mano, y lo cuento en Código AdrIA con la misma regla de entonces: si no me funciona a mí primero, no te lo cuento.
Por nostalgia, para qué mentir. Compré el dominio catorce años después y al ver la portada del programa otra vez me hizo una ilusión absurda.
Pero hay algo más. Escuchando los episodios viejos me di cuenta de que son un documento: ahí se oye lo que se podía hacer con nada. Sin herramientas, sin presupuesto, sin IA. Un programa entero para montar un calendario compartido. Horas de directo para explicar lo que hoy resuelve un agente mientras desayunas.
Por eso cada episodio está publicado con dos caras: la cara A es 2012 tal cual se emitió, con sus reliquias y todo. La cara B es cómo lo haría hoy con IA. No para reírnos del pasado — aquello era lo mejor que se podía hacer entonces, y se hizo. Sino porque el contraste enseña más que cualquier tutorial.
Lo que no ha cambiado en catorce años: sin criterio, ninguna herramienta te salva. Eso ya lo decíamos en 2012.
El programa lo hacíamos tres. Hace años que nos perdimos la pista, pero los audios son de los tres y aquí están acreditados como tal.