En esta ocasión hablamos de dos herramientas de productividad que usábamos a diario: Google Calendar y Trello. Un programa entero para montar el calendario compartido del equipo y un tablero de tareas. Nos parecía ciencia ficción poder verlo todo desde el móvil.
Lo que ocupaba el programa entero —revisar el calendario, mover tarjetas, avisar al equipo— hoy es un agente conectado al correo y al CRM. Ya no gestionas herramientas: le cuentas a una IA cómo trabajas.
Lo que NO ha cambiado: sin criterio, ninguna herramienta te salva. Eso ya lo decíamos en 2012.