Monográfico sobre los riesgos que percibe el usuario al navegar: esas sensaciones que condicionan si alguien se fía de tu web o se va. Si el visitante huele peligro, no compra.
Todo lo que contamos sigue vigente: una web que da desconfianza no vende, con IA o sin ella.
Lo nuevo es que ya no solo te evalúa el humano: los agentes de IA compran, comparan y recomiendan — y también «perciben riesgo» a su manera: datos mal estructurados, información contradictoria, webs ilegibles para máquinas. La usabilidad de 2026 tiene dos públicos.