Noticias de la semana, el fenómeno de Josef Ajram y Jordi Évole en redes, y en los consejos por fin le dedicamos un rato a los códigos QR, que estaban dando mucho que hablar.
Los códigos QR fueron el chiste tecnológico de la década: todos los años «morían» y todos los años volvían. Hasta que una pandemia los puso en cada mesa de bar de España para siempre.
La lección para 2026, con la IA rodeada de opiniones definitivas: nadie sabe qué tecnología cuaja ni cuándo. Los que enterraron el QR hablaban con la misma seguridad que los que hoy entierran —o coronan— cada modelo nuevo. Humildad con los pronósticos.