Cómo conseguir clientes escuchando las redes: el caso de Lolo, electricista de Granada, en 2011, qué hace hoy un agente de IA y qué no.
Cómo conseguir clientes en redes sociales tiene hoy la misma respuesta que en 2011: escuchar a quien pide ayuda y contestar a tiempo. En el primer programa del Social Media Podcast contamos el caso de Lolo, un electricista de Granada que vigilaba Twitter con columnas de TweetDeck y sacaba cerca de la mitad de su facturación de las redes. En este vídeo remasterizo aquel programa con IA y repaso qué sigue valiendo de su método y qué parte puede hacer hoy un agente de IA.
Veintitrés de diciembre de 2011. Facebook acababa de estrenar la biografía y nosotros grabábamos por Skype el programa número uno. Casi quince años después lo he vuelto a montar sin grabar un segundo nuevo. A cámara sale mi avatar con mi voz clonada, y las voces de entonces son el audio original. De aquel programa me quedo con una historia, porque contesta a la pregunta que más me hacen los negocios con los que trabajo.

Lolo es Domoelectra, un electricista de Granada que en 2011 hacía con las redes lo que casi ningún autónomo local. Tenía blog y un canal de YouTube donde enseñaba a cambiar un cuadro eléctrico o una simple llave de luz. En el programa lo dijimos así: «Yo todavía no conozco a ningún autónomo tan local, ni un panadero, ni un floristero que tenga esta difusión».
Para el vídeo he rescatado cómo encontraba el trabajo. Tenía TweetDeck con columnas fijas: «electricista en Granada», «antenista en Granada», «antirrobo Granada». Un día una chica escribió en Twitter que necesitaba «urgente un electricista responsable para instalar una campana de cocina». Él enseguida le contestó: «¿te puedo ayudar?».
Cuando nos preguntamos en antena cuánto negocio le llegaba por ahí, la estimación fue que cerca de la mitad de su facturación venía de Facebook y de Twitter. «Es mucho, la mitad de su facturación», dijimos. «Venir por redes sociales es mucho, mucho.»

Si ordeno su método como lo haría hoy con un cliente, salen cinco pasos. Ninguno necesita una herramienta cara.
Nada de esto era rápido. En el programa lo dejamos claro: «Mucho trabajo, es mucho trabajo. Nadie dice que esto es sencillo ni gratis». Era lo mejor que se podía hacer con lo que había, y a Lolo le funcionaba.

Ha caducado casi todo lo visible: Twitter ya ni se llama Twitter y el huevo de avatar desapareció hace años. He contado las palabras de la transcripción del programa: dijimos «privacidad» diez veces e «inteligencia artificial», ninguna. Twitter salió 117 veces, Facebook 35 y LinkedIn ni una. La familia de «monitorizar», con monitorizando, monitorización y compañía, aparece 27 veces. Era nuestra palabra favorita.
La regla del huevo, en cambio, sigue en pie. En 2011 lo contábamos así: «Cuando ves un huevo, los que somos ya algo expertos en Twitter, lo primero que piensas es spam». Si no sabes quién te habla, desconfías. Hoy el huevo es un perfil con una foto perfecta y nadie detrás. Por eso responder con tu nombre y tu cara sigue contando. El consejo que dimos para empezar en Twitter tampoco ha envejecido: «escuchar, escuchar, escuchar. Y cuando te crees que has acabado de escuchar, entonces vuelves a empezar».


Lolo tenía que estar mirando sus columnas. Si estaba subido a una escalera, la chica de la campana esperaba. Hoy esa vigilancia la puede hacer un agente de IA a cualquier hora: revisa búsquedas y menciones con las frases de tu negocio y te avisa cuando alguien pide lo que tú haces, con un borrador de respuesta ya escrito. Es el tipo de sistema que monto para clientes en Código AdrIA.
El trabajo de Lolo, en cambio, no lo hace. La respuesta que cerraba el encargo era de alguien que sabía de cuadros eléctricos y se presentaba en casa del cliente con la caja de herramientas. Eso sigue sin automatizarse, y yo no lo intentaría. El agente te quita de estar pegado a la pantalla; el oficio es cosa tuya.
En 2011 discutíamos Hootsuite contra TweetDeck, «el Barça-Madrid de Twitter». Hoy la discusión tiene otros nombres y mi respuesta es la misma: la mejor herramienta es la que usas de verdad.
Cuento casos como este, también lo que me falla, y hay gente metiendo la IA en su propio negocio. Es gratis: solo pido el email para mandarte el enlace de acceso.
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El primero no se veía hasta el final. Uní los trozos del vídeo uno detrás de otro y cada unión metía unos milisegundos de relleno en el audio. Sumados, la voz acababa hasta 270 milisegundos por detrás de la boca del avatar. Lo arreglé montando todo en una sola pasada.
El segundo se oía. Al recortar los audios de 2011 se perdía el arranque de cada corte y la voz entraba seca, como quien abre la puerta a mitad de frase. Ahora los cortes se hacen al milisegundo y cada voz tiene su respiro antes de entrar y su cola al terminar. Entre una cosa y otra, el episodio necesitó seis versiones.
Construyo sistemas de IA que vigilan tus canales y te preparan las respuestas, y los dejo funcionando en tu negocio con tu marca. El oficio lo sigues poniendo tú.
Empieza por escuchar antes que por publicar. Apunta las frases que escribe alguien cuando necesita lo que haces, con tu ciudad detrás, y revísalas cada día. Cuando alguien pida ayuda, contesta pronto y con tu nombre. Lo que publiques después, casos reales de tu trabajo, sirve para que quien llegue a tu perfil se fíe.
Las herramientas han cambiado y Twitter ya no se llama así, pero la gente sigue pidiendo recomendaciones en redes y en grupos. Quien contesta pronto y con criterio sigue teniendo ventaja. Hoy hay más ruido y más perfiles falsos, así que dar la cara cuenta todavía más.
Vigila a cualquier hora las búsquedas y menciones que tú le indiques y te avisa, con un borrador de respuesta, cuando alguien pide lo que ofreces. No cierra la venta ni sabe de tu oficio. Si quieres uno funcionando en tu negocio, en Código AdrIA es lo que hago.
Poder, puedes. Yo no lo haría en el primer contacto: un mensaje automático a alguien que busca un electricista urgente suena exactamente a lo que es. Funciona mejor que el agente te avise y te deje el borrador, y que la respuesta la mandes tú.

Un programa de Paco Anes, Ricardo Hoyos y Manolo Aguado, emitido el 23 de diciembre de 2011 y remasterizado en 2026 con AdrIA. Los audios originales siguen donde estaban, en iVoox. El programa completo, con su transcripción, está en la ficha del programa 1. Si quieres ver cómo hice el avatar, está contado en el Podcast 0 versión 2026, y quiénes éramos entonces, aquí. Y un saludo a Lolo, que el día de aquel programa cumplía años.